miércoles, 12 de octubre de 2011

La Torah y el tartamudo


La Torah y el tartamudo

Un Rabino estaba distribuyendo libros de la Torah para que las personas las
vendieran y ayudaran a financiar la remodelación de  su sinagoga.
Un día llega un tartamudo a ofrecer sus  servicios:
- Ra... ra...bi, yo qui... qui... quisiera ayudarle a
 ve... ve.... vender To...to...rah.
Conmovido por su intención de ayudar,
el Rabino le da un lote de Torah al tartamudo.
Por la tarde, al cerrar cuentas, el religioso iba preguntando
a sus colaboradores:
- Tú, ¿cuántas vendiste?
- Vendí­ dos.
- ¿Y tú?
- Vendí­ una.
- Y tú, ¿cuántas vendiste? -le pregunta al tartamudo.
- Yo ve... ve... vendí ­ to... todo.
- ¿Todo? Pero... ¿como pudiste vender tanto?
- Es si...si...simple.
Yo llegaba con la pe...pe....persona y le pre...pre...preguntaba:
"¿Usted va a co....co....comprar una To...To...  Torah,
o pre... ...pre.... ...prefiere que yo
se.....se....se.....la .la....la..lea ?"

jueves, 6 de octubre de 2011

Esta moda de que las mujeres salgan con sus amigas

Anoche salí  con mis amigas a una 'reunión'.
Yo le dije  a mi marido que regresaría a casa a las 12 en punto.
 'Te  lo prometo', le dije; pero la
'reunión' estuvo muy buena!!  
....copitas,  bailecito, más copitas..., 
y se me fue  la hora!!! 
Resulta que  llegué a casa a las 3 de la madrugada
completamente  borracha....
 Acababa  de entrar y el mugre reloj cucú 
hizo  'cu-cu' tres veces.
 Al  darme cuenta que mi marido se iba a despertar por
ese sonido, grité  'cu-cu' otras 9 veces más...
 Me  quedé tan orgullosa y satisfecha por haber tenido 
de pronto,  aunque borracha, una idea tan buena
para evitar pelear con mi  marido...!!!
 Me  acosté de lo más tranquila pensando
 en lo  inteligente que soy!!!
 Por  la mañana, durante el desayuno,
 mi  marido me preguntó a qué hora había llegado 
y le  contesté que había llegado a las 12 en punto,
tal y como  le había prometido.
 El,  de momento, no dijo nada, ni me pareció desconfiado,
 'qué  bieeeeen! ...salvaaaada!' ...pensé yo.
Entonces él me dijo: 'por  cierto...
debemos  cambiar nuestro reloj cucú.'
Le pregunté temblorosa, 'sííííí? ...y  por qué mi amor?'
Y me dijo: 'bueno, anoche el reloj hizo 'cu-cu'  tres veces,
 .....luego,  no sé cómo, gritó '¡¡mierda!!', 
......después  hizo 'cu-cu' cuatro veces más,
...... vomitó en el pasillo,  
.....hizo  'cu-cu' otras tres veces,
 .....  se cagó de la risa y otra vez hizo 'cu-cu',
 .....salió  corriendo, pisó la perra, 
rompió la  mesita de la esquina de la sala,
 se  acostó a mi lado dando el último 'cu-cu', 
se tiró un  pedo y se durmió.